Slow travel en Girona

El turismo en la ciudad de Girona se ha incrementado mucho en los últimos años. Los dos factores principales que explican ese incremento son: la llegada de las compañías low cost al aeropuerto de Girona – Costa Brava y la filmación de la serie Juego de tronos en algunas calles del Casco Antiguo de Girona y Besalú.

Estos dos factores han sido clave para el crecimiento exponencial del turismo, pero centrándose sobretodo en el Casco Antiguo. La gran mayoría de visitantes vienen a conocer el rico pasado medieval, el call judío, la catedral… y muchos para comparar las escenas de la serie con la realidad actual.

Desde Can Cocollona proponemos un modelo menos masificado y más equitativo entre los barrios de la ciudad y por lo tanto también en la sostenibilidad económica local. El viajero hace un gasto por diferentes espacios de la ciudad y no solo en los más turísticos.

Can Cocollona está ubicado en un barrio muy tradicional de Gerona, con una identidad propia. El núcleo central del barrio de Sant Narcís está formado por casitas blancas y zonas enjardinadas, la vida aquí parece que va más lenta. Como en un pequeño pueblo, todos los vecinos nos conocemos y hay un tejido de asociaciones muy importante (de las cuales Can Cocollona forma parte y lo fomenta) de donde salen proyectos artísticos, sociales y de economía circular.

El alojamiento quiere que los viajeros de todo el mundo sientan el barrio, descubran los comercios locales; el día a día de los vecinos en sus calles, los bares donde aún se juega a cartas, a dados, al dominó… que disfruten de Sant Narcís, un barrio con una identidad propia muy marcada, donde puede parecer que se ha parado el tiempo.

¿Qué es viajar “slow”?

La filosofía del slow travel es “vivir como uno más”, sumergirse y experimentar durante los viajes. Adoptar nuevos ritmos de vida y establecer relaciones auténticas con la comunidad. Esta es la propuesta de Can Cocollona, en el barrio de Sant Narcís, desde el momento en el que abrimos la puerta a los viajeros que se alojan con nosotros.

El Slow Travel propone viajar más allá de las modas o de la fotografía de postal y huye del fast consumismo de hacer la fotografía e irse. Para vivir un lugar, es necesario ir sin prisas y sumergirse en su cultura local con el máximo respeto por el entorno.

Slow Travel busca la sostenibilidad y generar el menor impacto ecológico posible, mimetizándose y relacionándose con el entorno, la cultura y las personas. Aprecia el momento y profundiza en las conversaciones que se establecen con la comunidad local y entre viajeros, sintiéndose como en casa, aunque sea a miles de kilómetros.

Sant Narcís es el barrio ideal para los que viajan con la cultura slow travel, buscando lugares alejados de las masificaciones turísticas. En Can Cocollona el viajero se convierte en un vecino más durante su estancia. Los viajeros slow quieren comprar donde lo hacen los vecinos, hablar con ellos, comer su comida e integrase en el día a día de la gente local, alejarse de las masificaciones, conocer sus costumbres, las tradiciones… y el barrio de Sant Narcís tiene mucho que ofrecer.

Sostenibilidad

Uno de los objetivos de Can Cocollona es generar el mínimo impacto posible en el entorno, es por eso que la casa está amueblada con elementos reciclados hechos por nosotros mismos y artesanos de la zona. Se restauran y pintan muebles antiguos para darles un nuevo uso y ofrecerles una segunda vida.

Se realizan todas las actividades que están en nuestras manos y, a veces en la de nuestros huéspedes, para minimizar el uso de los recursos naturales y de los residuos generados.

La compra se realiza de forma responsable y de km 0, favoreciendo la integración con la comunidad. También promovemos el consumo responsable entre nuestros huéspedes.

Can Cocollona es un proyecto muy vivo que mejora día a día, así en un futuro se prevé instalar en la casa un sistema de recogida de agua pluvial, que se usará para regar las plantas y proveer las cisternas.

Además, se plantea la idea de generar luz a través de una dinamo que mediante el pedaleo de todos aquellos que la quieran probar, nos ayudará a ahorrar luz y generar un menor impacto ambiental.

Ahora mismo estamos creando un pequeño huerto para abastecer la casa con productos ecológicos, saludables y de la máxima proximidad posible.